Consejos para educar hijos financieramente sanos en cualquier edad

Obtén estrategias paso a paso para crear los conocimientos financieros de tus hijos.

¿Cuál es la mejor edad para empezar a enseñar a tus hijos a ser sensatos con el dinero? Ahora mismo. Ya sea que estén en el proceso de dejar los pañales o de visitar universidades, nunca es demasiado temprano para aprender estas importantes lecciones para cada edad sobre gastos, ahorros e inversiones.


Niños en edad preescolar

Vale la pena esperar: esta puede ser una edad difícil y también importante para empezar a aprender la virtud de la paciencia. Los niños que pueden aprender a lidiar con un descontento inmediato pueden aprender a concentrarse en gratificaciones a largo plazo, incluidas aquellas relacionadas con dinero. Pero a esta edad, esto simplemente puede significar acostumbrar a tu hijo a la idea de que no todo ocurre “en el momento”. Intenta estas tácticas: suprime interrupciones con cuidado, enseñando a tu hijo a esperar su turno para hablar, y no gratifiques quejas como “¡Tengo hambre!” con bocadillos cuando ya casi es la hora de comer.
 

Porque yo lo digo: es importante que los niños aprendan la verdad detrás de aquella canción de los Rolling Stones. No siempre puedes conseguir lo que quieres. Explícales que las cosas cuestan dinero, por supuesto, pero comprende que las palabras definitivamente no harán valer tu punto tanto como la realidad de un firme y rotundo “No”. Explícales que la baratija del pasillo de juguetes o el paquete de goma de mascar en la caja de cobro no estaban en tu presupuesto de compras de comida del día. Combate cualquier sentimiento de culpabilidad con la idea de que estás enseñándoles una habilidad esencial. Y créenos que, entre más escuchen esa temida palabra de dos letras, más fácilmente se acostumbrarán a ella.
 

Niños en escuela primaria

Reglas de asignación para gastos: existen dos filosofías principales en cuanto a la asignación para gastos. Una relaciona al dinero directamente con quehaceres semanales, y la otra considera a los quehaceres un requisito en la casa y a la asignación para gastos simplemente un privilegio de madurez. De cualquier modo, con una asignación para gastos, tu hijo de pronto tiene un pequeño ingreso con el cual contar. Por supuesto que este proviene directamente de ti, así que considéralo como un cambio familiar de la responsabilidad financiera. Permite que tu hijo pague ciertos artículos que tú pagabas antes (tal vez como gustos, regalos de cumpleaños de amigos) como una manera de bajo costo de crear confianza en gastar.
 

Mirada fija en la meta: la asignación para gastos es la manera perfecta para aprovechar esas lecciones tempranas sobre gratificación aplazada enseñándole a tu hijo a crear una meta de ahorros. Ayúdale a escoger algo para lo cual ahorrar, como la camiseta de su equipo favorito. Luego explícale cuánto se necesita ahorrar semanalmente para alcanzar esa meta. Comparte ideas para obtener ingresos adicionales, como un trabajo especial o una venta de libros. Guíalos en caso de compras impulsivas u otros tropiezos. Permite que tu hijo experimente completamente los altibajos y, eventualmente, las gratificaciones.
 

Niños en escuela secundaria

Habilidades para realizar compras inteligentemente: ábrele los ojos a tu hijo sobre los beneficios de ser un consumidor informado. Llévalos de compras contigo y explícales tus decisiones, como al calcular el precio por unidad, pagar más por mejor calidad, comprar por mayoreo y resistir compras impulsivas. Pídeles ayuda para considerar qué artículo comprar. Crea un juego: cada 10 decisiones inteligentes de compras ganan una recompensa de despensa, como seleccionar algo sin restricción del pasillo de cereales.
 

Juega a invertir: a estas alturas, probablemente tu hijo ya tiene habilidades matemáticas para comprender el concepto de inversión. Háblale sobre la idea de la diferencia entre riesgos y recompensas utilizando su cuenta de ahorros y simulando el mercado de valores para dar ejemplos. Para obtener mejores resultados, simula que invierten en acciones de una marca que le guste a tu hijo y da seguimiento a lo que serían potenciales ganancias o pérdidas. O bien, da un paso adicional. Algunas aplicaciones como Stockpile y BusyKid permiten a los niños invertir porciones pequeñas en acciones verdaderas.
 

Adolescentes en preparatoria

El mejor presupuesto: haz que tu hijo adolescente calcule su propio ingreso mensual y que decida cómo utilizarlo. Luego, pídele que dé seguimiento a los gastos reales conforme avanza el mes, asegurándote de que considere cada tanque de gasolina y malteada. ¿Sus decisiones de gastos concordaron con su presupuesto original? Si no fue así, ¿por qué? Discutan opciones, incluyendo aumentar el ingreso y disminuir los gastos, así como crear un fondo de emergencia o de “dinero para diversión”. Haz ajustes mes a mes hasta que se convierta en un hábito. Esta es una muy buena práctica para aprender a presupuestar como adulto.
 

Cárgalo a tu tarjeta: explica por qué es importante tener buen crédito, que esto demuestra a los prestamistas que eres confiable al pedir dinero prestado para financiar cosas como un auto o su educación. Discute la importancia de pagar facturas a tiempo y en su totalidad cada mes, así como de los cargos en los cuales incurrirán si no lo hacen. Considera agregar a tu hijo adolescente como usuario de tarjeta autorizado en tu cuenta para obtener una experiencia valiosa (y supervisada rigurosamente) antes de que tenga edad de tener su propia tarjeta.

Al enseñarle a tu hijo lecciones importantes sobre el dinero en cada fase de su desarrollo, lo prepararás para tener un mayor éxito financiero a lo largo de su vida.

 

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